Para la libertad sangro, lucho y pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones que arenas en mi pecho. Dan espumas mis venas y entro en los hospitales y entro en los algodones como en las azucenas.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño, reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado, que retoño y aún tengo la vida
cuando vi la imagen llegó a mi cabeza esta canción... tal vez poque pienso que el gato ha conseguido escaparse por las rejas.
Nota del autor del Blog "Apenas Penas", Académico de Número de la Academia Porteña del Lunfardo: El material aquí volcado, ha sido inscripto en la Dirección Nacional del Derecho. de Autor/Ley 11.723 / Exp. 423353 / 530312 / 554203. Expediente: RE2019 - 21061174 - APN - DNDA / 8 de abril de 2019.
Parte de él ha sido incluido en mis libros: "Llevarás en la piel / De diluvios y andenes / Oceanario y De lunfa somos".
6 comentarios:
ajaja...me robaste la sonrisa, que ternura de foto.
un beso maullado...Qettah
Sonrisa robada, sonrisa perdida. :)
Así como lo ves ese "gatito" es un asesino serial peligrosísimo.
(cuando volviste de las vacaciones te dejé una respuesta en el post JLB, la viste??) :(
Un beso.
Le damos tregua, poeta...lo soltamos para que haga travesuras por los tejados. Mire usted que esta hermosura se ha escapado de Mundo Gato. Mire usted.
Besos muchos.
Maya
Sólo por que Ud. lo pide, niña Maya, vamos a darle unos días de libertad gatuna, esta noche, mire por debajo de su cama, quien le dice.
Besos, todos.
Para la libertad sangro, lucho y pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho. Dan espumas mis venas
y entro en los hospitales y entro en los algodones
como en las azucenas.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño
y aún tengo la vida
cuando vi la imagen llegó a mi cabeza esta canción... tal vez poque pienso que el gato ha conseguido escaparse por las rejas.
bicos,
bonita imagen.
Aldi, bellísimo poema de mi querido Miguel, si después de escucharlo dan ganas de fugar sin rumbo fijo.
Un beso.
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